La universidad de por sí es difícil, por lo que estar en una carrera que no te gusta es el ingrediente perfecto para el fracaso.

Los estudios superiores demandan tiempo, esfuerzo, disciplina y dinero, pero a cambio te dan la oportunidad de tener una profesión en el futuro y ser exitoso en algo que te gusta.

Presta atención al énfasis en la última frase: te tiene que gustar. Si no disfrutas lo que haces y lo que estudias, es muy probable que no pongas mucho de tu parte en tu formación y te será más difícil ser constante cuando la carrera y los exámenes se vuelvan más demandantes.

Por supuesto, también puede suceder que “pensaste” que te iba a gustar la carrera que elegiste. Puede ser que siempre te emocionó ver doctores en la televisión o te encantaban las películas de abogados bastante inteligentes que lograban poner en la cárcel a los peores criminales de la ciudad.

Y resulta, que cuando empiezas la carrera, te das cuenta que la profesión es muy distinta a lo que te imaginabas y realmente no es tan interesante o requiere un cierto perfil que no va contigo.

Si ése es el caso, la mejor recomendación que te puedo hacer es que te cambies de carrera universitaria. De nada sirve que seas un profesional en algo que no te gusta, eventualmente lo vas a dejar y, sino, es probable que nunca seas realmente bueno en tu trabajo.

Por eso, hemos hecho este artículo para ayudarte a que realices el cambio como se debe y sin problemas.

Ventajas y desventajas

Antes que nada, es importante que sepas cuáles son las consecuencias de la decisión que vas a tomar. Después de todo, cambiar de carrera no es cualquier cosa.

Los aspectos positivos son:

  • Vas a evitar quedarte estancado en un trabajo que no te gusta.
  • Explotarás mejor tus habilidades.
  • Te sentirás mejor contigo mismo.
  • Estarás más motivado y con energía para afrontar tus estudios.

En cuanto a los aspectos negativos, tenemos:

  • Perderás el tiempo y el dinero que ya invertiste.
  • Si no analizas bien la razón por la que tu carrera actual no está funcionando para ti, puede ser que fracases también en la siguiente.
  • Si tenías una beca, lo más probable es que la pierdas o no te cubra todos tus estudios.

Si aún quieres realizar el cambio, sigue leyendo y te brindaremos todas las herramientas que necesitas para asegurarte que tu decisión está bien tomada.

Evalúa bien las razones por las que quieres cambiarte

Hay muy buenas razones para cambiarse de carrera, pero también hay algunas muy malas.

No tienes tiempo para estudiar, no te caen bien tus compañeros, no te gusta el método de algunos profesores, y otras cosas por el estilo, son motivos muy débiles para realizar el cambio.

Fíjate que todas esas razones dependen en buena parte de ti y tu capacidad para adaptarte a tus circunstancias personales. En pocas palabras, a lo mejor hay cosas de tu persona que debes mejorar, o de lo contrario tendrás el mismo problema a donde sea que vayas.

Piensa muy bien qué carrera universitaria quieres ahora

Es cierto que esto es bastante obvio, pero déjame recordarte que ya te equivocaste una vez. A lo mejor, lo que te hace falta es descubrir un método que te ayude realmente a elegir bien una carrera.

No se trata de escoger algo que te dé dinero o que suene bien, se trata de elegir una profesión que se adecúe a tus habilidades y gustos. Tienes que juntar tus virtudes y mejores facetas con las cosas que te interesan y que disfrutas hacer.

No es tan difícil como crees, para demostrártelo hice una lista (muy resumida) de lo que necesitas hacer para descubrir tu carrera ideal:

  • Ten una larga conversación contigo mismo: pregúntate cosas como: ¿qué puedo hacer durante horas sin aburrirme? ¿qué me emociona? ¿qué tipo de profesiones admiro? Si alguien me preguntara en qué trabajo, ¿qué respuesta haría que me sintiera orgulloso?
  • Ahora, conversa con las personas cercanas a ti: pregúntales qué creen ellos que sería bueno para ti, cuáles son las fortalezas y debilidades que ven en tu persona, qué les funcionó a ellos, etcétera. Ten muy presente que ellos sólo te darán una opinión; la respuesta final debe ser tuya.
  • Conoce las ofertas educativas a tu disposición: investiga y contacta a las universidades cercanas a ti, descubre cuál es la reputación que tienen con distintas carreras, cuál es su propuesta. Recuerda que elegir bien la universidad donde estudiarás es tan importante como la elección de la carrera en sí.

Es importante que sepas que cambiarte de universidad también es una buena opción, no tienes que quedarte en la misma institución. Sin embargo, ten presente que algunas carreras comparten clases que se podrían revalidar fácilmente si continúas tus estudios en el mismo sitio, lo cual te ahorraría tiempo y dinero.

Es posible conseguir universidades que te revaliden lo que cursaste en otras, pero es un poco más complicado.

Realiza el proceso para darte de baja

Sobra decir que cada institución tiene un proceso distinto, pero por lo general debes hablar con servicios escolares para darte de baja.

En el caso de nuestra institución, también se le pide al estudiante que presente un historial académico de la universidad de procedencia y que lo lleve al asesor educativo o mentor para solicitar la propuesta de equivalencia.

Una vez entregado el historial académico, en un lapso de 48 horas, el asesor educativo o mentor le informará al alumno sobre las materias que puede revalidar. El estudiante aprueba la equivalencia y posteriormente se le hace un horario personalizado.

Sin embargo, no olvides que cambiarte de carrera universitaria involucra más que simplemente llevar los documentos necesarios. Si no quieres equivocarte nuevamente, es importante que consideres todos los consejos que mencionamos anteriormente.

¡Y con eso ya estás listo para cambiarte de carrera universitaria! Si este artículo te ayudó, asegúrate de suscribirte a nuestro newsletter para recibir contenido similar.

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