Seguir un buen plan alimenticio contribuye notablemente a la preservación de la salud, pues nos facilita orientación para lograr darle a nuestro organismo lo que necesita para funcionar de manera óptima.

Aunque muchas personas creen que cuidar la alimentación tiene que ver sólo con reducir el peso o las medidas corporales, debes saber que alimentarse correctamente no solo se enfoca en perder peso, lo cual es uno de los mitos de la nutrición.

En este artículo, descubrirás qué es realmente un plan alimenticio y cuál es la mejor forma de construirlo.

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¿Qué es un plan alimenticio?

Un plan alimenticio es una guía para controlar la ingestión de alimentos a fin de suplir las reales necesidades del organismo. En otras palabras, es un régimen elaborado con base en lo que cada persona necesita para mantener una buena salud.

Cabe destacar que plan alimenticio es individual, ya que depende mucho de las características y hábitos de cada persona.

Al construirlo, se deben considerar la edad, el sexo, la condición física, el gasto energético diario y si la persona tiene intolerancia a algún alimento.

Tal información es primordial para la elaboración de un plan alimenticio “a medida”. Y es que la alimentación adecuada para un adolescente que se ejercita, por ejemplo, puede no serlo para un adulto sedentario.

¿Cómo se construye un plan alimenticio?

Después de hacer un análisis de las necesidades alimenticias del individuo, es importante conocer los objetivos del plan. Puede ser perder o aumentar peso, suplir alguna deficiencia vitamínica, mejorar la inmunidad, controlar alguna enfermedad, etc.

Una vez determinado todo esto, llegó el momento de crear el plan alimenticio.

Una dieta saludable se basa en el equilibrio. No se trata de eliminar drásticamente algún tipo de nutriente (a no ser que algún problema de salud lo requiera). Se trata de disfrutar los alimentos de forma balanceada, siempre priorizando aquellos con mayor beneficio para la salud.

Una regla sencilla de comprender esto podría ser:

  • Divide tu plato en 4 partes.
  • 2 partes (es decir, la mitad) deben ser verduras y frutas.
  • 1 parte debe tener cereales (p. ej.: arroz, maíz), y por lo menos la mitad de ellos deben ser integrales.
  • 1 parte debe ser de proteínas.

Además, debes moderar el consumo de grasas y azúcares, sobre todo refinados. Así, puedes prevenir futuros problemas de salud.

Un factor importarte en un plan alimenticio es la variedad. Para aprovechar las diversas propiedades de los alimentos, es bueno diversificar y comer variedad de ellos.

En definitiva, debes descubrir nuevos sabores y combinaciones. De esta forma será más fácil crear nuevos hábitos alimenticios saludables.

La nutrición es un tema enriquecedor, y los beneficios de una buena alimentación para el bienestar físico y mental son incalculables.

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