Un juicio oral es un proceso penal en el que las partes involucradas y los especialistas encargados de representarlos llevan a cabo sus alegaciones ante un juez o tribunal que sea competente para dictar una sentencia.

En México, el mismo es la última fase del sistema inquisitivo, que se lleva a cabo cuando no es posible llegar a un acuerdo de reparación de daños entre las partes, sea porque la legislación no lo permite, debido a las características del presunto delito o porque simplemente éstas no llegaron a un consenso.

Además, para que exista este juicio es necesario que primero que fiscales y otras autoridades determinen que las pruebas son suficientes y coherentes, por lo cual sí se requiere de una disputa oral en un juzgado o tribunal, que finalmente determine una sentencia.

A su vez, existen diferentes tipos de juicios orales, de acuerdo a su desarrollo o las características del dilema jurídico y del presunto delito en cuestión. Algunos de ellos son:

1. Juicios orales especiales

En el ámbito de las leyes, se utiliza el término de procesos penales especiales para aquellos que requieren de trámites muy específicos y extraordinarios.

Las particularidades de estos procedimientos se deben a la naturaleza del presunto delito o la acción deducida.

Un ejemplo de ellos son los procesos penales y los juicios asociados a hechos de corrupción por parte de funcionarios públicos y autoridades de alto nivel jerárquico.

Una de las particularidades de los juicios orales especiales es que no suelen permitir el acceso de cualquier ciudadano como público, sino a unos pocos representantes de medios de comunicación acreditados y personas puntuales que puedan cumplir una función contralora.

2. Juicios orales generales

Son aquellos que, tal como refleja su nombre, se desarrollan siguiendo los parámetros generales establecidos en la legislación.

Puede decirse que se trata de un juicio oral que sigue la norma al pie de la letra, debido a que las características del presunto delito no tienen una implicación muy particular o especial.

3. Juicios orales abreviados

Si bien este tipo de juicios orales ya no se suelen presentar en México —debido a las reformas del sistema inquisitorio que permiten los consensos previos y vías alternativas de justicia— no está de más explicarlos, ya que son un concepto elemental del Derecho como carrera y profesión.

Se trata de un juicio en el que el imputado reconoce el delito y acepta la pena en pleno tribunal o juzgado, para cumplir con un acuerdo previo entre su abogado defensor, el fiscal y la víctima.

Es una vía que acelera el proceso de justicia y que, además, suele ofrecerle ciertas garantías o beneficios al acusado por contribuir con el trámite penal y admitir la culpa, como la disminución de meses o años de pena o la posibilidad de obtener libertad condicional en un momento determinado.

Ahora que sabes qué es un juicio oral y cuáles son sus tipos, te hacemos una pregunta: ¿te llama la atención al mundo de las leyes?

De ser así, puedes valorar la idea de estudiar Derecho y, luego, apuntarte a una de sus especializaciones asociadas al ámbito penal.

También, existen muchas otras ramas interesantes de esta carrera relacionadas con los derechos humanos, los textos constitucionales y códigos nacionales y otras áreas.

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