Planear el menú de un restaurante es un aspecto elemental para el éxito del mismo, pues al final del día es lo que realmente atrapa y cautiva a los comensales.

Para hacerlo con éxito, se necesita minuciosidad, análisis, investigación y seguir, de manera rigurosa, los pasos que mencionaremos en las próximas líneas.

¡Atención!

1. Conoce el público objetivo y la temática del restaurante

Antes de pensar en platillos y recetas, es importante que tengas claro cuál es la esencia del restaurante.

Una de las cosas que debes definir muy bien es en cuál cultura gastronómica se basará el negocio. Por ejemplo, puede especializarse en cocina mexicana, francesa, italiana o española.

Por otro lado, es fundamental que sepas con claridad cuál es el público objetivo del restaurante, pues esto también influye a la hora de seleccionar posibles platillos.

Entre otras cosas, debes definir el nivel socioeconómico de los clientes ideales, las ocupaciones que puedan tener, el ritmo de vida y, por supuesto, las preferencias gastronómicas.

Para tener toda esta información en tus manos, es posible que necesites de estudios de mercado profundos, que analicen a fondo el comportamiento de los consumidores y sus intereses.

2. Hacer una lista con recetas relevantes para el modelo de negocio

Con datos sobre el público en tus manos y conocimiento del enfoque del restaurante, el siguiente paso será identificar y listar aquellas recetas que pueden ser relevantes y convenientes.

Para esto tendrás que valorar la cultura gastronómica del restaurante y las preferencias del potencial cliente en cuanto a alimentos y bebidas.

También es importante que tomes en cuenta los ingredientes más comunes de la lista de posibles platillos, para que determines si realmente podrás encontrarlos en tu localidad y, en general, qué tan sencillo será reponer inventario constantemente.

No importa si, en primera instancia, este listado de recetas es muy extenso. Si bien al final no podrás incluirlas todas en el menú, las descartadas pueden quedar en un banco de datos, que te resultará útil cuando quieras hacer cambios o ampliar la oferta gastronómica.

3. Seleccionar los platillos que conformarán el menú

¡Bien! Esta es una de las etapas más importantes de la planeación del menú del restaurante, pues permite llegar a una especia de bosquejo o propuesta formal.

Simplemente, se trata de depurar la lista de recetas hecha anteriormente, para seleccionar aquellas que resulten más convenientes, coherentes y atractivas.

Para que la selección sea correcta, es importante que no hagas el análisis de manera general, sino que seas muy minucioso o específico.

Por ejemplo, piensa en qué recetas para cenar en pareja le gustaría a tu público o qué tipo de platillos o bebidas preferiría para celebrar ocasiones especiales.

Al tratarse de un proceso tan importante, no es mala ideal que realices encuestas y discusiones que te permitan conocer la valoración de los usuarios sobre diferentes tipos de recetas.

4. Analizar a fondo la presupuesta de menú

En el mundo de los negocios, todo plan de acción debe ser analizado antes de ponerse en marcha, y lo mismo sucede con los menús.

Una vez hayas seguido los pasos anteriores y construido una propuesta concreta, es hora de que evalúes la relevancia de la misma valorando los siguientes factores:

Porciones

De acuerdo a las características de diferentes tipos de alimentos y recetas, analiza si las porciones de los platillos son adecuadas.

Y es que de nada vale que una preparación sea suculenta si no satisface el apetito de los comensales, o, es tal la cantidad, que el plato luce rebosado, desordenado y poco elegante.

Variedad

Aunque un restaurante se base en una cultura culinaria específica, su oferta gastronómica debe ser variada.

Entre otras cosas, es importante que cuente tanto con recetas fáciles para entradas o platillos de niños como con preparaciones complejas, que complazcan a los comensales más sofisticados y exigentes.

También es importante asegurarse de que la propuesta de menú tenga variación en cuanto a proteínas, grupos de alimentos e ingredientes.

Calidad nutricional

Si bien los restaurantes no están obligados a vender comida dietética, sí deben garantizar que los platillos que preparen sean aptos, inocuos y convenientes para el consumo humano.

Para que esto se cumpla, no sólo es importante aplicar buenas prácticas de higiene y conservación de alimentos.

También, los chefs y propietarios tienen que analizar la calidad nutricional de los platillos, evitando combinaciones que puedan ser negativas o niveles exagerados de grasas y carbohidratos en una misma preparación.

5. Determinar posibles precios y analizar el atractivo de los mismos

Con base en los ingredientes de los platillos, analiza la estructura de costos y define los precios que deberían tener los mismos.

Luego, evalúa si estos precios son accesibles y atractivos para tu público objetivo y, de ser necesario, realiza cambios y mejoras.

¡Bien! Ya sabes cuáles son los pasos clave que se deben seguir para planear el menú de un restaurante.

Como ves, se trata de un proceso complejo, que demanda verdadero conocimiento del arte culinario y una amplia cultura gastronómica.

Por ese motivo, para emprender labores como éstas necesitas capacitarte, y allí entra en juego la carrera de Gastronomía, la mejor oferta académica del mundo de la cocina.

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Además, te volverás un verdadero experto en la gestión de negocios del giro de alimentos y bebidas, pues se trata de una carrera con enfoque integral y gerencial.

En concreto, aprenderás sobre recursos humanos, mercadotecnia, contabilidad, ventas y liderazgo.

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